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Popol Vuh, Libro Nacional de Guatemala y patrimonio cultural tangible de la Nación

Por medio de un acuerdo gubernativo, el gobierno declaró al Popol Vuh, el Libro Nacional de Guatemala el 30 de mayo de 1972. Desde entonces, cada 30 de mayo, se conmemora la recopilación de mitos y relatos de la tradición k´iche´ más detallada de la cultura maya, que en octubre de 2012, por medio del decreto 32-2012, fue declarado patrimonio Cultural Tangible de la Nación.

Julián Cumatz, coordinador de educación de la Academia de Lenguas Mayas, explica que este libro es uno de los pocos documentos de la cultura precolombia que pudo ser rescatado.  El manuscrito que se conoce hasta nuestros días es una versión escrita en castellano.

El Popol Vuh recoge el relato de los abuelos sobre la forma de vivir y ver la naturaleza, la relación del ser humano con el cosmos y la vinculación del ejercicio de la espiritualidad en el marco del respeto mutuo, así como la convivencia con el universo y la madre tierra.

Según Cumatz, el Popol Vuh relata el origen de los pueblos y su posterior vinculación con la cultura occidental, la cual no se ilustra como un encuentro violento sino más bien, pinta a dos mundos y sus diferencias.

En una investigación hecha por el Museo del Popol Vuh de la Universidad Francisco Marroquín, el historiador Adrián Recinos afirma que los autores de este manuscrito eran miembros de la nobleza k´iche, descendientes de los linajes Cawek, Nijaib y Ajaw de la ciudad de Utatlán, aunque otras fuentes señalan a Diego Reinoso como el autor de este relato.

La teoría del investigador holandés Ruud van Akkeren atribuye la autoría del Popol Vuh al linaje de los Nim Chocoj del pueblo k´iche.

Los relatos del Popol Vuh están relacionados con otros textos recopilados a principios de la época colonial y con relatos de tradición oral que se han conservado hasta el presente en las comunidades indígenas de Guatemala y otras partes de Mesoamérica.

La primera parte del Popol Vuh presenta una versión precolombina de la creación del mundo que incluye las aventuras de los héroes gemelos Hunahpu y Xbalamke.  También relata el triunfo de estos personajes en contra de las fuerzas primordiales y los dioses de la muerte que dan como resultado la creación del hombre del maíz.

El texto continúa con el relato del origen de los linajes gobernantes del reino K´iche´, sus migraciones hacia el altiplano de Guatemala, conquistas y el establecimiento de Gumarcaj, su ciudad principal.

Para Modesto Baquiax, Coordinador de Estudios Lingüísticos de la Academia de Lenguas Mayas, el Popol Vuh es un legado literario que plasma la historia, vida social y política de los pueblos ancestrales mayas con el que se dibuja el modelo cultural de los antepasados de los pueblos mayas.

En la biblioteca de Newberry, Chicago

El texto del Popol Vuh se conserva en un manuscrito bilingüe redactado por fray Francisco Ximénez, quien se identifica como el transcriptor (de la versión en maya quiché) y traductor de un «libro» antiguo.

El manuscrito del padre Ximénez contiene el texto más antiguo conocido del Popol Vuh. Está escrito de forma paralela en k’iche’ y español, como se ve en el recto y verso del primer folio.

Los trabajos de Ximénez permanecieron archivados en el Convento de Santo Domingo hasta 1830, cuando fueron trasladados a la Academia de Ciencias de Guatemala. En 1854 fueron encontrados por el austríaco Karl Scherzer, quien en 1857 publicó el primer tallado de Ximénez en Viena bajo el título primitivo Las historias del origen de los indios de esta provincia de Guatemala.

El abate Charles Étienne Brasseur de Bourbourg sustrajo el escrito original de la universidad, lo llevó a Europa y lo tradujo al francés. En 1861 publicó un volumen bajo el título Popol Vuh, le livre sacré et les mythes de l’antiquité américaine. Fue él, pues, quien acuñó el nombre Popol Vuh.

Brasseur murió en 1874 y dejó su colección a su maestro Alphonse Pinar. Este no mostró mayor interés en el área de Centroamérica y vendió la colección de su maestro en 1883 a fin de reunir fondos para otros estudios. El manuscrito original de Ximénez fue comprado por el coleccionista y hombre de negocios Edward E. Ayer, quien residía en Chicago, Estados Unidos. Como miembro del consejo de administración de una biblioteca privada de Chicago, tomó la decisión de donar su colección de diecisite mil piezas a la biblioteca Newberry, un proceso que duró de 1897 a 1911.

Tres décadas más tarde, el embajador guatemalteco Adrián Recinos localizó el manuscrito en la biblioteca y publicó la primera edición moderna en 1947.  Hoy, un facsimilar del manuscrito está disponible en línea gracias a una colaboración de la Newberry y la Biblioteca de la Universidad Estatal de Ohio, bajo la dirección del profesor Carlos M. López.3 El facsimilar también está accesible en el sitio Archivos del Popol Wuj y las culturas mayas, en el que además se incluyen documentos y materiales relacionados con el manuscrito.

Antonio Ordóñez

Antonio Ordóñez

Subcoordinador de Redes Sociales del Organismo Legislativo. Experiencia en periodismo desde el año 2000. Mi especialidad es el periodismo digital.

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